Escala N (1:160)
Documentación: Documentación en preparación.
Hay existencias
La localidad asturiana de Boal fue tierra de origen de numerosos emigrantes que, tras establecerse en Cuba, prosperaron con sus negocios y mantuvieron un fuerte vínculo con su lugar natal.
En 1911 nació en La Habana la Sociedad de Instrucción Naturales del Concejo de Boal, impulsada por un grupo de indianos comprometidos con el futuro de su concejo. Durante más de dos décadas, esta entidad promovió importantes iniciativas sociales y educativas destinadas a mejorar la vida de los habitantes de la comarca.
Entre sus proyectos más destacados figuró la financiación y construcción de veintiuna escuelas repartidas por todo el municipio, incluso en las aldeas más alejadas. Gracias a ello, la enseñanza llegó a numerosos niños y niñas que hasta entonces tenían difícil acceso a la educación. Los emigrantes entendieron que la formación era una herramienta esencial para garantizar mejores oportunidades a las nuevas generaciones.
El diseño de estos edificios fue encargado al arquitecto Francisco Bousoño, quien concibió unas escuelas modernas y funcionales para su época, con aula de enseñanza, vivienda para el maestro y espacios cubiertos destinados a la actividad escolar.